PAGINA VALDENSE

PAGINA VALDENSE

viernes, 17 de febrero de 2012

17 de febrero: Celebración de la Libertad




¡Que hermoso es ver llegar
por las colinas
al que trae buenas noticias,
al que trae noticias de paz,
al que anuncia la liberación
y dice a Sion "Tu Dios es rey".
ISAIAS 52:7




Más de una vez este texto nos remitió
a aquel 17 de febrero de 1848,
cuando los valdenses,
en sus valles alpinos,
recibieron la noticia de la emancipación.
Uno de sus sueños se cumplía.
El sueño largamente esperado de
la libertad civil, en una tierra
que amaban y que cobijó su fe,
su tesón, su sufrimiento.
Otros sueños aguardaban,
y cuántos más surgirían desde ese
nuevo amanecer de los hechos;
sueños que fueron cumpliéndose,
otros que aún persisten
y mantienen viva la esperanza
de un mundo nuevo y vida plena.
Un mundo para construir,
donde abunden
las noticias de paz y liberación.[1]

Un poco de Historia
Durante 7 siglos los valdenses fueron perseguidos a muerte y tratados como esclavos. En el siglo XIX la situación había cambiado, pero seguían reducidos a los estrechos límites de su emplazamiento en los valles valdenses. En 1831 asume el trono de Saboya el rey Carlos Alberto y una de sus principales búsquedas fue la unidad de Italia. Recibió el beneplácito de los valdenses por su tendencia liberal. Y su preocupación por la situación marginal de las minorías valdense y judía fue inmediata. En 1848 la Tavola Valdese le elevó un pedido de abolición de los edictos restrictivos entonces en vigencia. Una petición pública a favor de los valdenses y judíos recogió adhesiones entusiastas.
El 8 de febrero se dio a conocer el estatuto para el nuevo Piamonte y el 17 las Cartas Patentes que dieron a los valdenses y judíos los derechos civiles y políticos. Se igualaron así al resto de la población del reino en cuanto al derecho a estudio, ejercicio de las profesiones, adquisición de tierras. «Los valdenses son admitidos a gozar de todos los derechos civiles y políticos de los demás súbditos; a frecuentar las escuelas dentro y fuera de la Universidad, y a alcanzar los grados académicos». «Nada es sin embargo innovado en cuanto al ejercicio de su culto y a las escuelas por ellos dirigidas»
La noticia fue de todos modos recibida con entusiasmo y dos jóvenes en una cabalgata nocturna la llevaron hasta los valles. Se fueron encendiendo fogatas en las iglesias como forma de comunicarla de una población a otra.
El Sínodo de 1849 resolvió que el 17 de febrero de cada año fuese, en lo sucesivo, celebrado como Fiesta de la Emancipación[2]





[1] La voz valdense, año LXXIII, num. 583, enero y febrero 2012
[2] Cuestión de fe, año III, num. 32, febrero de 2012.

2 comentarios: