PAGINA VALDENSE

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viernes, 19 de octubre de 2012


Mujer

Mujer, si te han crecido las ideas
de ti van a decir cosas muy feas,
que no eres buena, que si tal cosa,
que cuando callas te ves mucho más hermosa.

Mujer, Espiga abierta entre pañales,
cadena de eslabones ancestrales,
ovario fuerte, di lo que vales.
La vida empieza donde todos son iguales
Ángela, Jean, o antes Manuela,
mañana es tarde y el tiempo apremia.

Mujer, si te han crecido las ideas
de ti van a decir cositas muy feas.
Cuando no quieras ser incubadora
dirán: “no sirven estas mujeres de ahora”.

Mujer, semilla, fruto, flor, camino
pensar es altamente femenino.
Hay en tu pecho
dos manantiales
fusiles, blancos, y no anuncios comerciales.

Angela, Jean, o antes Manuela,
mañana es tarde y el tiempo apremia.
Angela, Jean, o antes Manuela,
mañana es tarde y el tiempo apremia.
Te digo mañana es tarde,
te digo que el tiempo apremia.
¡Te digo, mujer, que es tarde,
oye el tiempo apremia!

                                                        Gloria Martín
 (versión de Amparo Ochoa).



Mujer en carbonzillo de José Vicente Pérez Tobar. 

v     Ángela Davis, Jean Fonda y Manuela Davis. 

Nueva ley de interrupción voluntaria del embarazo en Uruguay

Un aporte a la reflexión colectiva


   El miércoles 17 de octubre se aprobó en la cámara de senadores de la República del Uruguay un proyecto de ley para la interrupción voluntaria del embarazo. El proyecto contempla que toda mujer, argumentando razones sociales, económicas o etarias, ante un profesional de la salud puede acceder a la interrupción del embarazo durante el período de las doce semanas de gravidez, previo diálogo con un equipo interdisciplinario que le informará otras alternativas que la mujer podría tener en cuenta (por ejemplo, la posibilidad de dar el niño a adopción). Próximamente el presidente de la República, José Mujica, tendrá la opción de poner en vigencia la ley o de vetarla. “El presidente ya dijo públicamente que no vetará esta ley y no cambió de opinión”, aseguró Gonzalo Carámbula, secretario de Comunicación Institucional del Poder Ejecutivo (Página 12, jueves 18 de octubre de 2012).
   La Interrupción Voluntaria del Embarazo (IVE), al igual que otros temas éticos, dividen a la sociedad, se escuchan argumentos a favor o en contra, polarizando el debate e incluso anulando cualquier posibilidad de diálogo. Además, hay quienes, en nombre de la fe cristiana, se otorgan la representación de la voz de todos los cristianos y cristianas, un movimiento tan multicolor, con tantas voces que no se pueden abarcar desde una sola opinión.
   Sin embargo, el tema nos desafía a promover espacios de dialogo para intentar aproximarnos a una realidad compleja y dolorosa, sobre todo porque está en juego la salud de cientos de personas alrededor de la problemática del aborto y esa situación no debiera pasarnos inadvertida.
   “El proyecto (de ley de Interrupción del embarazo) tiene como objetivo disminuir el número de abortos en el país”, indicó el diputado Ivan Posada, quien llevó adelante la propuesta de ley. “Se habla de que hay 30.000 al año, es una cifra hipotética, pero sea el número que sea es realmente dramático para un país donde anualmente nacen 47.000 niños”, explicó el legislador (eltribuno.info).
   Por el lado de Argentina: “Las cifras de IVE clandestinos son muy altas, 55 mil mujeres son internadas en los hospitales públicos por abortos mal realizados, y son altos los índices de mortalidad, 400 por año (cifras del Centro de Estudios de Ciencias Sociales, Universidad de Buenos Aires)” (Yanina Vigna, Interrupción Voluntaria del Embarazo, Página Valdense, septiembre de 2010).
   No se trata aquí de promover el aborto a diestra y siniestra. No creo que nadie con dos dedos de frente haga una apología del aborto pero, como hemos visto en los datos anteriores, las prácticas abortivas existen y es una de las principales causas de muerte de mujeres, sobre todo de aquellas que tienen más bajos recursos.
   Cuando escuchamos a algunos grupos cristianos referirse al tema del aborto tienden a culpabilizar a las mujeres, las tratan de “asesinas”. ¿Son realmente ellas las culpables? Esta realidad me hace recordar al texto de Juan 8:1-8: le traen a Jesús una mujer acusada de adulterio, la cual sería muerta a pedradas, y él los desafía a los hombres acusadores, “el que esté libre de pecado que arroje la primera piedra”. Entonces, ¿será culpable la mujer, aquella que incluso pone en riesgo su vida, o es que la sociedad crea condiciones opresivas, de inequidad económica, de injusticia social, de opresión de géneros, que promueven la necesidad del aborto? ¿Quién es el culpable cuando la sociedad penaliza el aborto y lo condena desde la religión pero mantiene lucrativas clínicas en donde se realizan intervenciones abortivas?
   Además, los apologetas del “no al aborto” promueven la “defensa de la vida” a ultranza, e incluso, argumentan que el embrión es el ser más vulnerable. ¿Quién puede estar en contra de la defensa de la vida como un valor ético irrenunciable? Pero ¿qué dicen sobre la vida de las mujeres? Pienso que tenemos que contemplar la vida del embrión y también de la mujer, quien tiene derecho a la vida plena y digna. Hoy ocurre que otros deciden sobre los cuerpos de las mujeres, el Estado, las iglesias, etc, y muchas de ellas, por diversas situaciones de opresión, padecen los embarazos y no quieren ser madres. Las miles de mujeres que deciden interrumpir su embarazo anualmente testimonian sobre esta realidad.
   Por otra parte, quienes se oponen a la Interrupción Voluntaria del Embarazo toman textos bíblicos para sustentar sus argumentos. Habitualmente se recurre al texto de Jeremías 1:5 en donde dice: “Antes que te formaras en el vientre te conocí, y antes que nacieras te santifiqué…”. Se toma un párrafo bíblico para descontextualizarlo y justificar la oposición a la interrupción voluntaria del embarazo. El texto de Jeremías, escrito hace dos mil seiscientos años atrás, en donde el profeta percibe que es un elegido de Dios y esta certeza le da valor para denunciar las injusticias de su tiempo, ¿Qué relación tiene con el tema de la Interrupción Voluntaria del Embarazo? Tenemos que reconocer que hoy abordamos temas que en los tiempos bíblicos ni siquiera fueron pensados pero, sin embargo, tenemos como orientación los valores que promueven los evangelios: la vida plena para toda la creación y la misericordia de Dios como guía del corazón.
   En este sentido, es importante tomar conciencia sobre la gravedad que conlleva el practicarse un aborto, incluso para la mujer; no solo que pone en riesgo su vida sino que luego le quedan secuelas psicológicas irreversibles. Por esta razón no es recomendable interrumpir el embarazo mediante una práctica abortiva. Sin embargo, podríamos abrirnos a las diversas realidades de las mujeres que deciden interrumpir el embarazo de manera voluntaria, escucharlas y no señalarlas con el dedo acusador. Ellas atraviesan por un profundo dolor y les sería más valioso que nos acerquemos y les brindemos el acompañamiento para ayudarlas a poder continuar con sus vidas.
   En tal caso, quería compartir con ustedes algunas de mis reflexiones a modo de preguntas, con el fin de aportar a un diálogo que nos ayude a tener un compromiso serio y profundo con la vida.

Eduardo Obregón.