|
PAGINA VALDENSE
Mostrando entradas con la etiqueta PUEBLOS ORIGINARIOS. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta PUEBLOS ORIGINARIOS. Mostrar todas las entradas
martes, 11 de diciembre de 2012
La muerte volvió a la comunidad Qom
miércoles, 5 de diciembre de 2012
Entrevista a Miguel Bowes, perforador, buscador de pozos de agua dulce:
Tobas y Wichis en el
Chaco: “el panorama es desolador” por la sequía reinante
Por Eduardo Obregón
Miguel Bowes, quien es perforador -él
se presenta a sí mismo como “pocero”, buscador de corrientes de agua dulce
subterránea- viajó a mediados de noviembre a Castelli, provincia del Chaco,
para ayudar a las comunidades Qom (Tobas) a buscar fuentes de agua pues están
padeciendo una sequía sin precedentes en la zona. Luego de explorar el terreno
y poner en condiciones las maquinarias necesarias para esta labor, volverá a
principios de diciembre al Chaco con la esperanza de concretar su cometido.
| Profesor Miguel Bowes. |
Miguel Bowes es oriundo de Entre Ríos, vive
en el campo, en una zona lindante a San Gustavo, Departamento de La Paz. Sus
actividades laborales transcurren entre dos tareas aparentemente disímiles
entre sí: es profesor de inglés en la escuela secundaria de Pueblo San Gustavo
y tiene, junto a un hijo, una empresa de perforación. Me permito decir que
“aparentemente” estas tareas son disímiles porque en realidad ambas actividades
tienen como finalidad colaborar con el desarrollo social. Miguel se presenta:
“soy docente y tengo otra actividad que es la de perforación. Siempre he
trabajado con el tema del agua, y hemos ido al Chaco a darle una mano al pastor
Jorge Collet, a tratar de solucionarle el problema gravísimo de agua que tiene
en este momento.”
Miguel estuvo trabajando en Castelli, junto
a las comunidades Qom vinculadas a los programas de la Junta Unida de Misiones
(JUM), un proyecto ecuménico coordinado por el pastor Jorge Collet que viene
desarrollando sus actividades en la zona desde hace casi cincuenta años.
La sequía y el desmonte
-¿Ya
habías conocido con anterioridad la experiencia de la JUM?
-Sí, había ido antes, como hace dos años, y
había hecho algunos trabajitos. Pero hace dos años no era tan grave como en
este momento. Ahora, los pozos calzados la mayoría están secos, los arroyos y
los préstamos (excavaciones artificiales para juntar agua de lluvia) están
todos secos en ese lugar del Chaco, en el Impenetrable. Más al sur, hasta Roque
Sáenz Peña ha llovido más, está más verde y hay más agua.
-Fuiste
al Chaco, llegaste a la JUM y, ¿con qué panorama te encontraste?
-La verdad que el panorama es desolador
porque, como todos sabemos, el 80% del agua en el Chaco es salada por su
formación geológica, ya que eso ha sido un mar hace millones de años. La poca
agua dulce que había está más en superficie, a 6, 7, y 8 metros , y en este
momento las napas esas están secas por la falta de lluvia. La lluvia es la que
incide en cargar esas napas; el Chaco no tiene casi ríos, y en particular, esa
zona tiene un solo río que es El Bermejo al norte, que es el que, mal que mal,
surte algunas poblaciones de agua, porque es un río que casi nunca se seca
porque sus nacientes están en la cordillera.
A diferencia de Entre Ríos, de donde soy
oriundo, en donde las napas se cargan por las arenas de los arroyos y ríos, en
el Chaco, al haber pocos ríos se cargan por las lluvias. Entonces, cada vez hay
menos agua en las napas. Es un problema casi irreversible provocado por la
deforestación y por el régimen de lluvias, que está bajando por otros
sinnúmeros de cosas que están pasando en la naturaleza. Es decir, por el
desequilibrio que hace el hombre.
Los vientos cargados de lluvias que entran
al interior de América del Sur se van descargando y al llegar al Chaco Salteño
tienen muy poca humedad, entonces las precipitaciones no llegan o lo que llega es
menos.
-Se desmonta
el Impenetrable con una finalidad agrícola pero la paradoja es que también esta
actividad agrícola se siente dañada por la sequía.
- En este lugar del Impenetrable hay mucho
monte todavía pero cada vez se deforesta más. Y esto es por la famosa
“sojización” de la economía. Y con estos híbridos de semillas que tenemos hoy,
que necesitan menos agua, que son transgénicos, que son para la agricultura
algo fenomenal pero para la ecología no tanto.
"Ahora, los pozos calzados la
mayoría están secos, los arroyos y los préstamos (excavaciones artificiales
para juntar agua de lluvia) están todos secos en ese lugar del Chaco"
|
Estado de situación
Miguel trabaja en el predio de una
reservación en donde hay aproximadamente sesenta personas pertenecientes a una
comunidad Qom. “En un viaje anterior arreglamos unas bombas que tienen ellos en
un préstamo -recuerda Miguel-, teníamos que arreglar un molino que bombeaba
agua de un río hacia arriba de la barranca pero este río está seco ahora, así
que tenemos que hacer una perforación lo más urgente posible. En este momento
están cavando en el lecho del río unos pozos a ver si se filtra algo de agua
para darle de tomar a las vacas.”
“El agua que tienen almacenada tiene unos
centímetros de altura… y con esa poquita agua tienen que administrarse y darle
de beber a sus animales”, relata Bowes, y agrega: “lo más grave son las
bacterias que se van a ir multiplicando con las eses de los animales. Después
hay otro préstamo en el que bombean agua con un grupo electrógeno que hay en
una sala de primeros auxilios en el medio del monte, y por ahora están
subsistiendo las familias con esa agua del préstamo chiquito, y el otro préstamo
lo están reservando para las vacas pero si no llueve se va a poner crítico. Para
colmo, los préstamos en estos lugares del Chaco no se pueden hacer muy hondos
porque a poco cavar comienza una pequeña capa de arena, entonces el agua se
filtraría por la arena. Esto es una pena porque una solución podría ser hacer
préstamos mucho más hondos para almacenar una buena cantidad de agua. Y como no
hay medios para ponerle una cobertura plástica en el fondo de estos préstamos
para evitar la infiltración… pero siempre volvemos al tema económico.”
-¿Cómo están
las familias en este momento, en cuanto a sus condiciones de vida…?
-Estas familias están viviendo gracias a la
asistencia social del gobierno chaqueño, tienen sus vacas en este predio de 500 hectáreas pero
hay que tener en cuenta que el monte puede albergar una vaca cada 10 ó 15 hectáreas , o sea
que es muy poca la carga animal que pueda tener eso. Y estas familias están
sobreviviendo gracias a esos animales y
a la asistencia social, los alimentos que se les lleva de Castelli. El tema de
su cultura, la caza, la pesca y la recolección de frutos del monte ya pasó a la
historia. Eso no existe más.
Al haber tanta seca ya no hay pájaros;
acostumbrado en Entre Ríos a ver más pájaros, aun aniquilados por la
agricultura y los insecticidas, y les pregunté: en esos montes exuberantes,
¿adonde están los pájaros? Y los maestros me contestaron que hay muy pocos por
la seca. Así que imaginate que si emigran los pájaros la cosa es grave.
“El agua que tienen
almacenada tiene unos centímetros de altura… y con esa poquita agua tienen que
administrarse y darle de beber a sus animales”
|
Un héroe anónimo
Miguel Bowes recorre 800 kilómetros desde
su casa hasta Castelli, valiéndose de los recursos que le provee la Iglesia
Valdense de La Paz-San Gustavo para los viáticos y otros que salen de su propio
bolsillo. El modo de ser de Miguel me hace evocar a aquel personaje de la
historieta de Hector Oesterheld, El
Eternauta, el profesor Favalli, un hombre cuyos conocimientos sobre ciencia
y tecnología, provenientes de la era maquinísta, de un cierto momento de auge
industrial, estaban a disposición de la comunidad en pos del progreso social.
El profesor Bowes siente como propio el
padecimiento de los aborígenes en el Chaco, le preocupa el futuro de aquellas
personas ya que si no se halla una solución definitiva y pronta del
abastecimiento de agua tendrían que migrar hacia otro lugar. “Sí uno pudiera
sacar un poco de agua dulce para la población, y poder solucionar con agua
salada, porque como vos sabés, el ganado aguanta cinco veces la salinidad del
hombre en el agua, esta gente podrían
quedar ahí. El tema es encontrar una napa, aunque sea de poco caudal, para que
surta de agua dulce a estas familias”, plantea el profesor.
Por otra parte, ¿Qué suerte correrá esa
gente si se tiene que ir de esas tierras? La perspectiva que ve Bowes no es
nada halagüeña: “Van a tener que vender la hacienda y le van a pagar “chauchas
y palitos”, además no hay ningún lugar adonde llevar esa hacienda porque todo
el mundo está en esa misma situación.”
-Estás
poniendo tu tiempo y tu esfuerzo, incluso económico, ¿Cómo es que nace en vos
esta vocación solidaria?
-Una vez me comentaron en la iglesia que
hacía falta allá (en Castelli) gente que tenga conocimientos de agua como yo,
para solucionarles un poco los problemas. Entonces, me ofrecí, tengo todos mis
amigos dentro de la iglesia, y es muy lindo porque me siento útil, y con mi
oficio puedo ayudar algo, puedo mejorar la vida de algunas personas, si Dios
quiere. Y bueno, no todo pasa por lo económico en la vida.
Puedo darme el lujo de ir a darles una mano
y dejar mi trabajo acá en Entre Ríos. Por supuesto, no puedo ir por tiempo
ilimitado. Me reemplaza un hijo mío acá, tengo con él una pequeña empresa en la
que trabajamos en el tema de las perforaciones, todo lo que tiene que ver con
el agua, y por eso puedo darme el gusto de ser un poco solidario.
Pero me encontré con condiciones muy
desfavorables, y esta máquina que estaba muy maltratada y deshecha, por
supuesto, es una máquina usada y ahora la estoy reparando un poco para volver
en mejores condiciones y poder perforar en el menor tiempo posible, porque justamente
la eficiencia de la perforación es eso.
Una luz de esperanza
El tiempo pasa y la situación se vuelve cada
vez más calamitosa para los habitantes del Chaco Salteño: “en verano es peor
porque se evapora un centímetro de agua por día en cualquier espejo de agua del
Chaco. Es muchísimo para préstamos que solían tener un metro de hondo”, señala
el profesor Bowes.
En un
esfuerzo por hacer frente a la situación de gravedad, el pastor Jorge Collet
acarrea agua con su auto y abastece a las familias. “Jorge está haciendo una
patriada allá porque con su propio auto lleva agua a un emprendimiento que
tienen en otro lado los aborígenes, es una cría de ñandúes, porque no hay pozos
ahí, no hay forma de extraer el agua. Se secaron todos los pozos. Ahí cerca
había un pozo que daba de beber a 100 vacas, se secó y tuvieron que vender
todos los animales”, explica Bowes.
Miguel piensa ir en los primeros días de diciembre
a Castelli, mientras tanto, trabaja reponiendo una máquina excavadora donada
por una fundación alemana. Debido al mal uso, esta herramienta yacía rota en un
rincón. “En este momento estoy trabajando contra reloj, en condiciones muy
desventajosas” asevera el buscador de agua. La tarea que le espera va a ser
dura, los calores diurnos hacen que la labor sea muy difícil, por esa razón es
que él está planteando trabajar de noche. Por otra parte, necesita trabajar con
cierta premura porque la carencia de agua no es una suposición con miras al
futuro sino que es un problema presente y urgente.
-El intento
que vas a hacer ahora es un tanto azaroso…
-Sí pero Collet se puso en contacto con
aborígenes más viejos que conocen la zona adonde había pozos. Ahora, en la zona
que vamos a perforar hay un pozo desmoronado desde hace muchos años, y ellos
recuerdan que en ese lugar había agua dulce, por eso vamos a perforar en ese
lugar específicamente. Ya lo están limpiando porque es en el medio del monte,
me están haciendo un camino para entrar y veremos que pasa, si Dios quiere.
-La memoria
de los antiguos puede ser primordial…
-Eso es fundamental y hay que respetarlos
porque es una información muy valiosa. Te doy un ejemplo: hay una población ahí
cerca, más o menos 120 personas vivieron 12 años sin agua y tenían que
acarrearla de un arroyo lejos. Un buen día, para una navidad, me contó esto
Jorge (Collet), llegó uno de los paisanos, uno de los aborígenes viejos y se
encontró con que no tenían agua y dijo: “¿Cómo y el pozo del naranjo, que
pasó?”. Bueno, ese pozo estaba desmoronado y nadie lo conocía. Cavaron en ese
lugar y a los 20 metros
salió agua dulce. Y lo más curioso es que habían ido muchos especialistas y no
habían encontrado agua. Ojo que muchas veces la ciencia no es infalible.
La defensa del agua es soberanía
En la zona del Chaco Salteño se conjugan
años de desinversión estatal, con falta de obras de infraestructura o tareas
hechas por la mitad. Por ejemplo, se hizo un entubamiento que parte del Río
Bermejito y que va hasta Castelli pero quedó incompleto porque no se hicieron
los piletones ni la planta potabilizadora. Miguel agrega otro aspecto para
tener en cuenta: “uno de los problemas que veo es que existe la tecnología para
encontrar agua dulce o hacer estudios previos, para no desperdiciar tanto
esfuerzo y tanto trabajo haciendo perforaciones para después no encontrar agua.
Es mucho mejor tener un indicio en donde perforar y que haya un 60 ó 70 % de
probabilidades de sacar agua.”
-Tendría que
haber una fuerte inversión del Estado para buscar agua.
-Lo que pasa es que el Estado no se preocupa
en los lugares donde hay 50 ó 60 personas, el Estado se preocupa por donde hay
más votos. Ni siquiera en los lugares más poblados le han dado una solución al
agua. Porque se necesitan políticas de Estado, son obras faraónicas las que hay
que hacer. Uno piensa en una canalización del Río Paraná hacia el Chaco, por
ejemplo. Yo pienso que en el futuro alguna vez se hará. Nosotros en la
Argentina estamos desperdiciando miles y miles de litros de agua dulce.
-Las grandes
potencias del planeta miran las fuentes acuíferas con especial interés, lo que
vos planteas, en definitiva, es la defensa de la soberanía nacional.
-El agua es soberanía, el acero es
soberanía, no es solo nuestra moneda, nuestra bandera y el himno. Yo puedo
vivir sin muchas cosas pero sin agua no puedo vivir, además, el agua te da
calidad de vida. Si vos no te podés bañar, apenas tenés para tomar, hay lugares
en donde no pueden hacer un fideo hervido porque no tienen agua para cocinarlo.
No es chiste lo que te estoy contando. Me encontré con una realidad muy grave,
y cada vez se va a agravar más. Estas
poblaciones aumentan y no se les está dando ninguna solución definitiva.
No hay la decisión política de hacer una represa,
de bombear agua, son todos parches que no van a alcanzar, en el futuro, a
cubrir las necesidades de agua en ese lugar de la Argentina.
Por otra parte, Miguel nota que en aquella
zona del Chaco hubo, durante años, mucha ayuda de diversas ONGs u otras
organizaciones humanitarias. “Yo lo que veo que en el Chaco se ha desperdiciado
mucho esfuerzo y mucha plata. Las organizaciones internacionales han gastado
mucho pero, por supuesto, esos emprendimientos tienen que ser autosustentables
en el tiempo porque ninguna organización va a seguir poniendo plata en algo que
no resulta. A veces las personas que toman las decisiones importantes no se dan
cuenta que se gasta plata en cosas que se podría gastar en otras más
necesarias. Una organización hizo un tanque para almacenar agua y les hicieron
carretillas a los aborígenes con unas ruedas de 10 centímetros de
diámetro, con el fin de acarrear el agua. Cualquiera que haya visitado el Chaco
sabe que la tierra y la arena hacen prácticamente imposible la circulación de
esas ruedas pequeñas, y estas se hundían haciendo imposible el acarreo. Bueno,
hace falta ruedas de por lo menos tres veces más el diámetro. La intención es
buena pero está mal llevada a cavo. Son detalles importantes porque de ello
depende el éxito o el fracaso del emprendimiento.”
Por otra parte, las comunidades cuentan con
otros medios de transporte que podrían ser más eficaces que las carretillas:
“hoy en día, con el tema de las motos, los pueblos aborígenes tienen mucha más
libertad. La moto, en esa zona del Chaco, ha sido preponderante en el cambio de
vida que la gente pueda llegar a tener, porque es algo que los saca del medio
del monte, pueden salir cuando ellos quieran, que antes no se podía. La vida
moderna los está ayudando en eso, pero todavía siguen sin agua.”
“Collet se puso en contacto
con aborígenes más viejos que conocen la zona adonde había pozos.”
|
martes, 24 de julio de 2012
Testimonio de los participantes a la Escuela Bíblica:
“Nunca se me pasó que
podría ser útil a mi comunidad”
![]() |
| La Escuela Bíblica del Programa de la Acción Apostólica Común en Villa Río Bermejito, provincia del Chaco. |
Durante el mes de
junio de 2011 se realizaron dos talleres. Uno tiene como título: “Liderazgo responsable” y el otro “Ocupación de
la tierra I”. Este taller tiene este
ttítulo
porque el período bíblico-histórico que abarca está relacionado con la llegada
del pueblo hebreo a la tierra prometida en Canaán. La historia de Rut y Noemí
nos ayuda a presentar el tema de género en el taller.
Se
decidió trabajar sobre estos temas porque es importante para el proceso de
organización de las comunidades e iglesias reconocer personas que tienen
actitudes o están en condiciones de participar activamente de estos procesos de
manera especial, guiando o fortaleciendo la organización. También es
fundamental reconocer a las mujeres como personas capaces de participar de
estos procesos, como constructoras de la comunidad y con roles distintos de los
varones pero de igual valor, con voces que pueden ser oídas y respetadas.
Entre
los asistentes a estos talleres se encuentran: personas que participan de
iglesias evangélicas pentecostales, pastores, mujeres, jóvenes, adultos y
ancianos de las comunidades, además de presidentes y secretarios de varias
asociaciones civiles.
A
través de las entrevistas queremos
conocer la incidencia de estos talleres en la vida de las personas que
los han vivenciado. Queremos pensar y compartir cuál ha sido la relevancia de
estos temas entre los y las participantes.
ENTREVISTA A LAS PARTICIPANTES DEL TALLER “OCUPACIÓN
DE LA TIERRA 1”
| "La ayuda mutua nos hace más fuertes..." |
Al rato, Lucía, una de las participantes,
abre el diálogo: “Cómo ellas (hace referencia a Rut y Noemí) han buscado eso de
protegerse, luchar juntas y la importancia de que la mujer tenga su hijo, su
familia. Eso hace sentir más una persona. Viendo a veces la situación de muchas
mujeres que no quieren tener hijos, pero ella viendo eso dice que es un derecho
tener un hijo. Porque la hace más importante. A veces situaciones como esta
para las mujeres no es fácil llevar adelante. A veces como mujer se siente más
débil. La ayuda mutua de cada una es como que hace más fuerte.”
Nancy agrega que la historia
le hace pensar en su vida. “Mucha gente habla mal de mi porque no pertenezco a
ninguna iglesia y muchas veces en las comunidades, cuando uno empieza a ir a
estudios bíblicos como estos, no es bien visto. Viendo la historia de Rut, una
muchacha que no era del pueblo judío, cómo su suegra, entre ellas se ayudaban.
Cuando yo, el año pasado quería abandonar la Escuela Bíblica ,
mi madre me decía que no abandone. La fuerza entre dos mujeres hace que una
siga adelante. Siempre con el consejo de alguien mayor.”
Clementina también cuenta: “A pesar de que
voy a la iglesia, la gente de mi comunidad me dice cosas: ‘para que voy a estar
estudiando’, ‘no sirve lo que pueda
hacer el día de mañana’, que la gente no tiene esperanza en mí, sobre lo que
voy a hacer el día de mañana. Pero mi madre me dice que siga adelante.
Otra particpante, Silvia, también comparte
su testimonio: “soy muy jovencita; yendo a algunos lugares lejos, no es
confiable para una jovencita, hay muchos peligros, pero mi madre confía en mí e
insiste y me ayuda a que siga adelante.”
Luego, Mirta, la profesora en idioma qom que
ayuda a la entrevistadora a entender lo que dicen las mujeres, reflexiona: “yo
cuando miraba la historia, me costaba entender. Rut era de otro pueblo distinto
de Noemí y muchas veces otra hermana de otro pueblo nos ayuda a pensar mucho, a
veces necesitamos de su ayuda y sin darnos cuenta formamos parte de la familia
de esas personas, como Dios nos une a pesar de las diferencias de pueblos. Pero
cuando el objetivo es uno las mujeres se unen y luchan juntas por un bien
mejor.
![]() |
| "La historia de Rut me ayudó a valorarme como mujer" |
Cuando leí la historia de Rut me ayudó, me animó como mujer a valorarme como mujer. No quedarme con esa predicación de que te vas adoras a Dios y todo lo demás vendrá solo. Cuando vi la historia de Rut no era así, las mujeres tenían que salir a luchar por sus derechos, contando con los consejos de las ancianas que son muy buenos, porque ellas conocen que va a pasar en el futuro. No es que no escuchemos a la persona que tiene nuestra edad, hay que valorar y rescatar lo bueno de lo que nos aconsejan y reflexionar.”
ENTREVISTA A LOS PARTICIPANTES DEL TALLER “LIDERAZGO RESPONSABLE”
La ronda está reunida y la entrevistadora, María Laura Tolu, les pregunta sobre como ellos, dirigentes comunitarios y religiosos Qom, reflexionan sobre su experiencia a partir del taller sobre liderazgo en el que han participado en la Escuela Bíblica. Luego de un rato en el que los hombres estaban en silencio, Juan Carlos abre el diálogo: “conocíamos la palabra liderazgo, pero no sabíamos el significado de la palabra. Ahora vemos de otra manera: vimos que lo que están al frente de nuestra comunidad algunas veces hacen mal las cosas, a lo mejor por no entender o por no saber las cosas. En realidad, ahora vemos las cosas de otra manera: tenemos nueva visión de poder cambiar las cosas. Porque yo creo que lo que estudiamos acá no se habla en otros lugares.”
![]() |
| Reunión de estudio bíblico. |
La ronda está reunida y la entrevistadora, María Laura Tolu, les pregunta sobre como ellos, dirigentes comunitarios y religiosos Qom, reflexionan sobre su experiencia a partir del taller sobre liderazgo en el que han participado en la Escuela Bíblica. Luego de un rato en el que los hombres estaban en silencio, Juan Carlos abre el diálogo: “conocíamos la palabra liderazgo, pero no sabíamos el significado de la palabra. Ahora vemos de otra manera: vimos que lo que están al frente de nuestra comunidad algunas veces hacen mal las cosas, a lo mejor por no entender o por no saber las cosas. En realidad, ahora vemos las cosas de otra manera: tenemos nueva visión de poder cambiar las cosas. Porque yo creo que lo que estudiamos acá no se habla en otros lugares.”
“Nunca se me pasó por mi mente
de que podría ser útil para mi comunidad. A veces me pongo a pensar de nuestra
historia. Le transmito a mis compañeros las cosas que veo acá. Algún día, si
terminamos la escuela, y volvemos a nuestros lugares, seguramente la gente va a
ver a otra persona. Durante la carrera de tres años se aprende, tenés otra
forma de pensar y también de ayudar a tu comunidad. Mi meta es esa, el día de
mañana ser útil a mi comunidad. Yo creo que todos los muchachos que están acá
tienen capacidad para eso”, agrega.
Luego, Ángel dice: “Gracias a
los profes se ha aclarado un poquito en mi mente la preocupación de mi
comunidad. Casi todos hicimos un esfuerzo, eso es lo que observo.”
Después Luis señala: “Parte del gobierno, parte de las luchas, eso
merece que alumbra bastante, merece enfrentarlo, que la lucha no es tan fácil,
pero por medio de esta escuela, nos dicen muchas cosas. Ahora ya tenemos
referencia, en qué lugar estamos. Con la experiencia y la edad vamos creciendo
para que vayamos bien.”
| Auden Charoles, integrante del equipo educativo de la Escuela Bíblica. |
Ángel vuelve a tomar la palabra
y recuerda: “En el año 2006, cuando tuvimos
una protesta de abandono total de mi comunidad (El Espinillo) y yo usaba mi
propia preocupación del abandono de mi comunidad, entre el gobierno y luchar, y
nada más, para que salga alguna ayuda a mi comunidad. En ese momento no sabía nada de lo que estábamos
hablando.”
Luis también rememora: “Entraron
a la casa de gobierno y empezaron la huelga de hambre y esa es la historia de
los luchadores del 2006. De las leyes, del gobierno no se sabía”
Auden reflexiona al
respecto: “hubo muchos diálogos entre varios dirigentes porque si no había,
seguramente no podían conseguir un resultado bueno para su comunidad, entonces
un líder nunca tiene que estar cerrado, en un espacio muy cuadrado. Ellos
estaban adentro de la casa de gobierno, pero afuera había otros líderes que
conocen como es la legalidad del estado. Tengo la valentía de ser un buen
dirigente comunitario pero también tengo que buscar un dirigente que tenga
conocimientos jurídicos para evitar cualquier cosa. Y también es así en lo
religioso, porque en las comunidades indígenas siempre nos aferramos más a lo
que es la Palabra de Dios y la espiritualidad, y creo que nuestra dirigencia
sin esta espiritualidad no puede avanzar. Y siempre por mas que tengamos
capacidad, sino tenemos presente a este Dios no vamos a realizar buenas cosas
para nuestro pueblo.”
“Antes del 2006 yo nunca participé de ningún curso para liderazgo, pero
cuando entré a defender a mi comunidad y todo lo que vimos acá el año pasado no
se vende, no se compra las luchas eso no lo comprendí, pero lo tengo y sostengo
mi fuerza, no vendí. Cuando llegué a la Escuela , eso aprendí”, acota Ángel.
Ángel rememora una anécdota:
“Una vuelta, medio que no quería hacer todo lo que estoy pensando para defender
las comunidades, cuando todavía no había entrado a la Escuela Bíblica.
Entonces, me quedé pensando: “no se si voy a seguir”. Pero cuando comenzó la
Escuela, la comisión fue a El Espinillo y comentó que hay una Escuela Bíblica,
y preguntábamos ‘¿qué es la Escuela Bíblica?’ y nos decían se practica la Biblia , los profetas, las
leyes, el derecho y dije: ‘¡Ah! que bien’ y volví a reaccionar para tener
fuerza y vine.”
| Referentes de la Comunidad Qom de Villa Río Bermejito (de izquierda a derecha): Daniel Silvestre, Margarita Cantero, Timoteo Leiva y Auden Charoles. |
Otro participante cuyo nombre es Reyes también comparte su experiencia: “Estaba recién congregándome en la iglesia y después vine a la Escuela Biblica, porque dije: ‘de paso quiero aprender’. Al yo convertirme a la familia de Dios, dije: ‘voy a aprender así voy a servir a la iglesia’. Porque otra cosa no me queda, yo estaba enfermo de tanto tomar alcohol, vino, y ahora esa enfermedad que yo tenía se me está yendo. En la iglesia comento que acá soy nuevo pero que la única solución que hay es el Evangelio. En la clase leímos el texto de 2 timoteo 1: 1-6: ‘Por lo cual te aconsejo que despiertes el don de Dios que está en ti’ y me empieza a revolucionar lo que está ahí escrito y cada tanto le pego una hojeada. Eso también es lo que es querer ser líder para servir a la iglesia, servir para mi comunidad, es mucha la necesidad estando en la orilla del pueblo (Castelli)”.
martes, 3 de julio de 2012
Programa de Capacitación Teológica con Pueblos Originarios:
Caminos y esperanzas
Por María Laura Tolu
Hace más de dos
décadas un grupo de personas de varias iglesias evangélicas (valdenses,
metodistas, evangélicos del Río de
Este hecho tan
sencillo que expresa la intención de un grupo de personas de aprender un poco
más de Biblia y teología fue el comienzo de algo imprevisto.
Si miramos más de
cerca este grupo nos encontramos con distintas personas y distintas historias
que han coincidido en tiempo y espacio para encontrarse. Entre las personas que
integraban ese grupo había líderes políticos y religiosos tobas, jóvenes tobas
inquietos, pastores y laicos.
Cada persona presente
en esa reunión llegaba a ese lugar junto con su historia de vida, con su
cultura, sus creencias, sus convicciones políticas y religiosas.
Algunos vivían en
el campo, otros en grandes ciudades, llegaron por distintos caminos algunos de
tierra y otros de asfalto, algunas personas trabajan en las cosechas, otros
ocupan cargos del gobierno provincial, otras son maestras, otros son profesores
y pastores. Otros cuidan animales y recolectan productos del monte.
Estaban en ese
lugar para organizar el estudio bíblico,
interesados en conocer y aprender más de la Biblia y las experiencias del pueblo hebreo.
Isedet, a través del Educab comienza a trabajar en talleres en el Chaco, en el
departamento Güemes de esta provincia en el intercambio de experiencias en la
lectura bíblica.
Muchas sorpresas,
descubrimientos e interrogantes atravesarían esta tarea.
Por un lado quienes llegaban a tierras chaqueñas con un
programa armado para desarrollar en el taller, se encontraban con una
experiencia nueva y distinta. Por otro lado, las
personas que participaban en estos talleres, conocían poco el idioma español,
muchos de ellos apenas leían, tenían comidas, casas y paisajes distintos. Se
encontraban con otra manera de expresar sus creencias, de conocer el mundo. En
definitiva, de a poco o de repente, se dieron cuenta que estaban en otro
contexto cultural.
Esta realidad de la
tarea originó muchos interrogantes: ¿Cómo leer la Biblia respetando la
cultura e identidad del pueblo toba? ¿Cómo crear puentes de diálogo entre los
pueblos de la Biblia
y el pueblo toba? ¿Cómo reflexionar sobre experiencias religiosas que han
ocultado y condenado la cultura del pueblo toba?
De esta manera la
experiencia de lectura bíblica en el monte chaqueño fue adquiriendo colores y
formas antes impensadas. Surgió la necesidad de pensar la manera de organizar
los talleres que se estaban realizando de vez en cuando. Las personas
interesadas, pastores, laicos, laicas, profesores, se juntaron y dieron forma
al proyecto.
Como resultado se escribe una
cartilla con la fundamentación, la descripción del contexto, los objetivos y
propósitos del programa y nace el “Programa de Capacitación Teológica con
Pueblos Originarios”.
Este Programa propone
combinar la dimensión integral de la cosmovisión aborigen (su aspecto religioso,
cultural y económico) con una vivencia teológica cristiana que dignifique las
distintas dimensiones de la vida que han sido negadas por considerarse
diferentes.
Esta combinación
demanda una toma de posición frente a la realidad conocida y compartida con los
pueblos originarios de nuestro país. Por este motivo consideramos que la
lectura bíblica debe ayudar a fortalecer el proceso de organización de las
comunidades y la búsqueda de alternativas
dignas para todos y todas sus integrantes.
La creación de espacios que generen una reflexión
bíblico-teológica y el encuentro entre comunidades y denominaciones religiosas
aborígenes es fundamental para el diálogo sobre las distintas situaciones que
atraviesan los pueblos originarios de esa región.
Rompiendo moldes
La propuesta de lectura bíblica que adopta el Programa
(Escuela
Bíblica y talleres de reflexión bíblico-teológica) tiene algunas
particularidades. Leer la
Biblia desde las “historias de vida” que estas contienen es
una de ellas. Esto nos permite abrir un diálogo con las diferentes personas que
en el texto están presentes sin perder de vista aquellas historias que no son
visibilizadas.
Descubriendo estas historias de vida prestamos
atención a la relación de las personas con la divinidad, y también a las
maneras cómo se relacionan entre ellas. Una interacción que no es homogénea
sino diversa, porque las personas y sus experiencias son diferentes.
Leer la
Biblia desde sus “historias de vida” nos permite reflexionar
sobre nuestras historias de vida, los conflictos, sus soluciones y problemas.
Posibilita la valoración de cada vida que se presenta en el encuentro, la
recuperación de su autoestima y el reconocimiento de su cultura como portadora
de valores.
“Gracias a la Biblia nosotros podemos
descubrir el valor de cada cultura… En esta Escuela se valora lo que es nuestro
y nos da ánimo de estar y participar en la sociedad blanca porque ya que
vivimos juntos en un país, debemos poder dialogar y eso para nosotros eso es
importante.” “La
Escuela Bíblica abrió puertas. Muchas puertas estaban
cerradas, había puertas abiertas, pero que nos llevaban a otras cosas” expresan
algunas mujeres tobas en relación al trabajo del Programa.
Este espacio de lectura bíblica es un momento para
acercarnos a la realidad de la comunidad actual y a la del pueblo bíblico, para
transformar nuestro aquí y ahora. En este espacio inclusivo, cada participante siente
que tiene la posibilidad y el compromiso de aportar y recibir conocimiento de otros
participantes. También descubren que cada momento que se vive representa un
aprendizaje para el desarrollo de las comunidades.
“Se espera que a través de una relectura de la Biblia en libertad, podamos
unirnos en la recuperación del Dios de la vida y que genera vida. Es un intento de caminar juntos Pueblos
autóctonos y Pueblos venidos desde
afuera, unidos en la fe en un
mismo Señor que nos permite
mantener nuestras diferencias en un marco de respeto, para encarar búsquedas
comunes que nos lleven al descubrimiento y experimentación aquí y ahora del
nuevo cielo y la nueva tierra” dice el documento que explica los propósitos
del Programa.
Este acercamiento bíblico nos pone en conflicto con
miradas tradicionales al texto bíblico donde la Palabra se impone como
normativa de ideas, valores y culturas ocultando colores y formas diversas. A
la vez nos encontramos con procesos
históricos que, ciertamente, han oprimido a los seres humanos y han tomado como
elementos constituyentes del seguimiento a Jesús el sufrimiento y la
imposición.
La utilización del
mensaje bíblico ha sido una herramienta importante mal usada en la construcción de discursos opresivos por eso
nos resulta un desafío esencial cuestionar esos discursos en la búsqueda de
otros participativos e inclusivos, que tomen en cuenta aquellas personas que
han sido olvidadas.
Estas miradas tradicionales nos han moldeado de tal
manera que muchas veces nos impiden descubrir las historias de vida que Dios
nos quiere contar.
Develar estas historias es un desafío constante hacia
nuestras ideas y pensamientos. De manera que las personas del pasado bíblico y
del presente irrumpen en nuestra lectura bíblica rompiendo moldes.
Aprender a usar la “S”
La invitación a
participar del Programa de Capacitación Teológica con Pueblos Originarios
representó en mi experiencia personal un desafío y una posibilidad.
Un desafío porque
conocer y escuchar testimonios de fe desde una forma diferente de organizar la
vida es una experiencia cuestionadora y movilizante de mis creencias. Una
posibilidad, porque ser cuestionada y movilizada permite crecer.
Dejarse interrogar
por aquel diferente o semejante, me interpela sobre lo qué soy, quién soy, y
cómo soy, sobre lo que somos, quiénes somos, cómo somos.
Además, hay algo
que este desafío y posibilidad me enseñan: a usar la “S”. A pensar nuestras
comunidades en plural, a pensar que esas comunidades educativas y de fe están formadas por historias de vidas
con experiencias distintas. A pensar en culturas, experiencias de Dios,
ejemplos, miradas, pensamientos, sentimientos, pueblos que participan en el
entramado de la vida.
“Aprender cómo hablar, y sobre todo a escuchar y
esperar, descubrir en la práctica qué quiere decir esto del ser y el estar” sostiene Blanca Geymonat en relación a su experiencia
de trabajo en el chaco.
Este entramado
tiene distintos recorridos, caminos llenos de esperanzas que posibilitan otros
discursos, desde la perspectiva bíblica, que sean liberadores para todas y
todos los habitantes de América Latina.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)



